Riobamba, 25 de enero de 2008
El asambleísta Pedro Morales de la Izquierda Unida de Chimborazo, Presidente de la Mesa Constituyente “Régimen de Desarrollo”, se reunió esta mañana con el Movimiento Indígena del Chimborazo (MICH); para informar sobre el desarrollo de la Asamblea Constituyente, y, a la vez, recoger los mandatos del MICH para la Asamblea Constituyente.
La reunión se realizó en el auditorio de la Escuela Superior Politécnica de Chimborazo. El presidente del Movimiento Indígena del Chimborazo Delfín Tenesaca manifestó que los mandatos del sector indígena tienen que ser asumidos por la Asamblea Constituyente, ya que existen temas que no han sido tratados a profundidad como: la posesión de tierras, la reactivación agrícola, el espacio de decisiones de los indígenas en la administración pública, el manejo de recursos hídricos, la elaboración de presupuestos participativos con los indígenas, comercialización de productos, salud y soberanía alimentaria.
En su intervención, el asambleísta Pedro Morales de la Izquierda Unida de Chimborazo, Presidente de la Mesa Constituyente “Régimen de Desarrollo”, expresó: “Debo comunicar a ustedes que la Asamblea Constituyente, en honor a Chimborazo, designó a Pedro Morales, su vocero, como Presidente de la Mesa 7, encargada de tratar los temas referentes a Régimen de Desarrollo. Mesa de especial importancia, puesto que tiene el encargo de definir las estrategias de desarrollo del país para el futuro.
Su importancia también radica en que sus acuerdos constituyen un marco referencial para las decisiones de las otras Mesas. El trabajo de la Mesa 7, adicionalmente, definirá el nuevo tipo de Estado: sus características entre las que lucharemos por que se incluya la plurinacionalidad; las formas de organización económica, entre las cuales deberemos privilegiar lo comunitario, lo cooperativo, lo social; los parámetros para la redistribución del ingreso y la riqueza, de especial importancia para provincias como la nuestra agobiada por la desigualdad y la pobreza, lo que será posible si logramos normar para que se mantenga y aplique el principio que permite que las tierras ociosas, que no cumplen con la función social de servir a la producción, sean revertidas a la propiedad de la sociedad, para luego ser entregadas a los campesinos sin tierras.
Merece también especial atención de nuestra Mesa, la definición de lo que se denomina democracia participativa, que pone en vigencia, por ejemplo el derecho que tenemos todos para decidir las obras que deben ejecutarse en nuestras jurisdicciones, el destino de los fondos del presupuesto, la participación durante la contratación y la ejecución de los proyectos. En suma ser quienes definamos las obras y los contratos, las fiscalicemos y las recibamos. En otras palabras, para que las autoridades que se elijan, no puedan decidir solos el destino de los fondos, las obras, los contratos. Para que se conviertan de representantes, como son ahora, en simples voceros de las decisiones de la comunidad, de las organizaciones.
Debemos si advertir, que todas las decisiones, como las mencionadas, que deben tomarse en la Asamblea Constituyente, solo serán posibles si aceptamos que todo el proceso constituyente en marcha es un hecho político, que debe resolverse en ese campo. Campo en el cual sólo tendremos opción de triunfar si contamos con la movilización de las comunidades, de las organizaciones sociales, de todos los que nos pronunciamos por la transformación de las injustas condiciones actuales que soportamos.
Solo será posible si entendemos que la Constituyente tiene plenos poderes, tanto por ser depositaria del poder constituyente del pueblo ecuatoriano, como por que, sin ellos, no es posible la transformación. Debemos también entender, compañeros, que si la Asamblea Constituyente no tendría los plenos poderes, debería someterse a la legislación vigente, establecida para defender el poder de quienes han mantenido, desde siempre, el poder económico y político.
Esa es la razón que explica por qué los grandes medios de información, que son parte de ese poder, insisten en que la Asamblea no tiene plenos poderes, que se debe respetar la Constitución de 1998 y todas las leyes. Su objetivo, como ustedes bien comprenden, es tratar, inútilmente, de impedir el cambio. Adicionalmente, debemos recordar que la Constituyente, es un espacio de la democracia, puesto que todos y todas las ecuatorianas, de las distintas posiciones políticas e ideológicas estamos presentes.
No olviden que la democracia es tener voz para expresar nuestras convicciones. En la Asamblea Constituyente tienen voz, por la derecha: los Social Cristianos, los del PRIAN, los de Sociedad Patriótica de Lucio Gutiérrez, los del movimiento UNO, los de la RED. Por nuestro lado, por la tendencia que propone las transformaciones: Izquierda Unida, Alianza País, Pachakutik, Partido Socialista, MPD. La lucha en la Asamblea Constituyente, compañeros, es entre esas dos tendencias. Entre la derecha que quiere que todo quede intocado, que nada cambie, para seguir gozando de una vida de privilegios, y, nosotros que, cumpliendo con sus decisiones, luchamos por transformar nuestro país.
En la línea de la transformación y en apoyo a la misma, debo informar a ustedes que hemos elaborado ya un proyecto de Ley de Empresas Públicas, en el cual proponemos que todas las empresas de propiedad del Estado, se conviertan en empresas de propiedad de la sociedad en su conjunto, para que nunca más puedan ser privatizadas. Empresas que deberán, en exclusividad, explotar todos los recursos naturales, tales como el agua, el petróleo, las minas.
Igualmente, se propone mantengan la exclusividad para prestar los servicios públicos como la generación, distribución de energía eléctrica, las telecomunicaciones, el transporte, y otros. Este empeño por impulsar esa nueva forma de propiedad y la exclusividad para que estas empresas públicas exploten los recursos naturales y presten lo servicios públicos, sólo será posible si todos nos movilizamos en apoyo a esta iniciativa, que comparten organizaciones y movimientos sociales.
Para que ustedes, compañeros conozcan el Proyecto de Ley y nos hagan llegar cualquier observación que consideren pertinente, me permito entregar a ustedes una copia del Proyecto de Ley de Empresas Públicas que hemos preparado. Igualmente en la línea de acciones concretas, debo informar a ustedes que en defensa de la posibilidad de que se reviertan las tierras ociosas a favor de los campesinos sin tierra, nos opusimos a que en el texto de la Ley de Equidad Tributaria se restrinja este principio que consta en las constituciones ecuatorianas desde 1930. Esta lucha posibilitó la modificación del texto que luego fue aprobado. Respecto al Mandato 2 que la Asamblea Constituyente aprobó antes de ayer, estuvimos de acuerdo con la eliminación de las remuneraciones doradas, las que percibe un reducido grupo de ecuatorianos. Pero al mismo tiempo observé que el método propuesto puede generar en el futuro la restitución de la situación de injusticia remunerativa que eliminamos.
Como ven, compañeros, estamos en la línea de construir una sociedad democrática, incluyente, equitativa, justa y respetuosa de la vida y de los recursos naturales. Una sociedad en la que sea posible que todos tengamos iguales posibilidades y oportunidades para una existencia plena, solidaria, que genere bienestar.Una sociedad, en donde todos podamos coexistir, respetando nuestras identidades nuestras diferencias: nacionales, culturales, de idioma, de costumbres. Un país de todos y para todos.
Todo ello, vuelvo a recordarles, sólo será posible si los 13 millones de ecuatorianos nos convertimos en asambleístas, si todos nos movilizamos en apoyo del proyecto de cambio. Si todos nos hacemos presentes, para reclamar que nuestros puntos de vista sean los elementos que rijan los contenidos de la nueva constitución. Por mi parte, compañeros, en mi calidad de asambleísta por Chimborazo, permaneceré, como hasta ahora lo he hecho, en contacto permanente con todos ustedes, con la ciudadanía, mientras dure la redacción de la nueva Carta Magna, porque nuestro compromiso es mantener y fortalecer un proceso participativo, como en el que, hoy, ustedes me han permitido ser parte.
Gracias por la invitación.
Gracia por su participación.
Gracias por su apoyo”
Por: Pedro Morales