Quito, 31 de octubre de 2007
(Ecuadorinmediato)
La licencia otorgada la empresa brasileña Petrobras para que extraiga crudo de una zona amazónica ecuatoriana enfrenta hoy al gobierno con habitantes indígenas que reclaman preservar el entorno del parque nacional Yasuní.
Con carteles en los cuales se leía "La patria ya es de todos; el Yasuní es de Petrobras" cientos de nativos de la etnia huaorani rechazaron el aval otorgado por el ejecutivo para explotar el bloque 31.
Los huaorani, que habitan en el norte de la provincia amazónica de Orellana, llegaron hasta esta capital para reclamar la atención del presidente ecuatoriano, Rafael Correa, y defender el ambiente de la Amazonía.
Los manifestantes acudieron al Tribunal de lo Contencioso Administrativo y presentaron un recurso de amparo que pide impedir a Petrobras extraer crudo en el bloque 31.
Una parte de ese bloque se encuentra dentro de la denominada zona intangible del Yasuní y por ello se debe suspender el acto administrativo realizado por el Ministerio del Ambiente, denunció Luis Macas, líder de los indígenas ecuatorianos.
El inicio de trabajos en esa zona perjudicará el entorno y afectará a los pueblos en aislamiento voluntario Tagaeri y Taromenane, y violará la prohibición de realizar actividades turísticas, madereras y petroleras en dicha área.
Efrén Calapucha, director de Tierras de la Confederación de Nacionalidades Indígenas (CONAIE), solicitó explicaciones al gobierno por permitir operaciones en la zona ubicada dentro del Yasuní.
La concesión de Petrobras tiene unas 200 mil hectáreas, de las cuales un cinco por ciento forman parte del "área intangible", señaló.
Los indígenas de la etnia huaorani cuentan con el respaldo de la organización ambientalista Acción Ecológica, la más importante de Ecuador.
La empresa brasileña prevé invertir 300 millones de dólares para la extraer de 40 mil barriles diarios de crudo pesado de los campos Nenke y Apaika del bloque 31.
(www.ecuadorinmediato.com)
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