Quito, 20 de febrero de 2008
La Confederación de Pueblos de la Nacionalidad Kichwa del Ecuador, ante la decisión del Comandante en Jefe de la Revolución Cubana Fidel Castro Ruz de no aspirar, ni aceptar, la reelección al cargo de Presidente del Consejo de Estado y Comandante en Jefe, nosotros, desde la tierra del sol recto, la mitad del mundo, recibimos tal noticia como otro signo de la grandeza espiritual y política de Fidel.
Su actitud es un ejemplo a seguir por todos aquellos que pretendemos ir a la vanguardia de la lucha. Debemos saber ubicarnos en la trinchera desde donde somos más eficaces para enfrentar al enemigo. La mente lúcida de Fidel es de lo que no puede prescindir Cuba, América Latina y el Mundo. Su cargo, estamos absolutamente seguros, será ocupado de manera sucesiva por hijos de la Revolución que se forjaron en el fuego de la hidalguía, y de ellos en Cuba hay más que suficientes. Porque la revolución cubana no es solo de los cubanos es todos los pueblos que luchamos por la liberación.
Solo los ignorantes pueden comparar a Fidel con un Pinochet, o suponer que ya es la hora de transformar a la Cuba socialista que se erigió en el heroísmo de su pueblo, en un pueblo esbirro del imperio.
Los pueblos indígenas hemos recibido mucho de Cuba, aparte de su ejemplo de dignidad, son miles de compatriotas ecuatorianos, entre ellos indígenas de las diversas nacionalidades, los que han sido y están siendo preparados en Cuba. Fidel y su pueblo heroico en apenas medio siglo han logrado constituirse en una potencia mundial en educación, salud, deportes, seguridad social, etc., en medio de un bloqueo infernal provocado por los Estados Unidos, que no solo ha azotado a Cuba sino a todos los países Latinoamericanos y a cualquiera que considere apto para saquear sus riquezas.
Para nosotros los indígenas, los mayores, al margen de sus cargos, no quedan atrás sino van adelante cuando han sido coherentes. Fidel es un Amauta (sabio), un Apuk (Dirigente) inmortal. Y los que hemos recibido la luz de su ejemplo debemos honrarlo con nuestra lucha inclaudicable siendo consecuentes en los tiempos desde los pequeño hasta lo mas grande en la lucha contra el neoliberalismo y el imperialismo, en donde nos encontremos. Ya quisiéramos tener la grandeza de corazón para exclamar como Fidel:
“Mi deseo fue siempre cumplir el deber hasta el último aliento. Es lo que puedo ofrecer.
¡Con nuestro héroes y con Fidel, Patria Grande o muerte!
¡VENCEREMOS!
Humberto Cholango
PRESIDENTE DE LA CONFEDERACIÓN DE PUEBLOS
KICHWA DEL ECUADOR, ECUARUNARI